Y todo comenzó un lunes de marzo y lluvioso, con poca luz solar pero con mucho sentimiento. Autoridades, alumnado, trabajadores y profesorado se reunieron en un Hall pintado de amarillo, anaranjado y azul con algún punto de blanco y negro; este espacio,  que se ha convertido ya en el escenario por excelencia del Reino, estaba lleno y allí se mezclaron los sonidos de discursos protocolarios, interpretaciones medidas y ensayadas de música variada y pinceles diestros llenos de color.

No faltó el toque sutil al trámite burocrático de la alumna despistada que llegó a matricularse, durante esta ceremonia, a un centro especial en el que no estaba dispuesta a perder una plaza. A casi todos nos sorprendió, y muchos rompieron en una carcajada y exclamaciones de incredulidad ante la creíble actitud de despiste del “fuera de fecha” y las frases comprensivas y paternales de un maestro de ceremonias tan metido en su papel que se prestó a ayudarla en semejante diligencia.  

Y es que todos los que quieren venir al Reino buscan lo que aquí se ofrece: una enseñanza que potencia la sensibilidad ante las manifestaciones artísticas de toda índole, independientemente de las órdenes, decretos e instrucciones que pretenden acabar con ella. Porque creemos que “otra educación es posible”, y que la formación de nuestro alumnado tiene que incluir y validar especialmente las emociones.

final1

Daba gusto ese día ver las caras de los aftasíes novatos desconcertados ante tanta manifestación artística.  Los que ya lo habían vivido hacían comentarios en voz baja instruyendo a los más nuevos y haciendo algún spoiler sobre lo que sería el final.

En los recreos, “las artes al Hall”, es ya un espacio que gracias al trabajo y sensibilidad de nuestro Antonio -el de Música- se ha consolidado como el “Tú sí que vales” del Reino. Allí se lucen los talentos de un alumnado que seguramente llegará muy lejos, y que no todo lo que saben lo aprenden aquí, pues vienen con una mochila a sus espaldas en la que lo que más pesa es una capacidad artística que los profesores tratan de formar e impulsar.

Se escucharon voces increíbles que tendrían cabida en cualquier gran escenario, bailes modernos, flamenco, danza clásica, fusión… el Hall acogió mucho arte diverso para multitud de miradas diferentes.

final2

También, hay que decirlo, tuvimos canciones en inglés, varias en portugués en la voz de nuestros bilingües y alguna que otra actuación improvisada actuada y poco ensayada que puso el punto de tolerancia e inclusión en tanto talento.

De lunes a jueves hubo numerosos talleres artísticos, muy creativos, relacionados con el dibujo, fotografía, escultura, diseño, baile, canto, música de la mano de numerosos profesionales, algunos de ellos antiguos alumnos, que año a año nos sorprenden con su generosidad al aceptar compartir sus conocimientos y su tiempo con el alumnado del Reino a cambio de nada. Todo esto se unió a la proyección de películas como “El país del miedo” cuyo director, Francisco Espada, asistió para dirigir un animado debate en el que participó casi todo bachillerato y 4º de la ESO.

final3

Otra intervención digna de mencionar ha sido la de la AMPA del centro que patrocinó un concurso de fotografía para premiar el talento de nuestros jóvenes creadores.

En definitiva, han sido varios días que no han dejado indiferentes a nadie y que esconden detrás muchas horas de arduo trabajo fuera de la jornada laboral. La esmerada organización y coordinación de Carmen Reca, de jefatura de estudios, y la colaboración de numerosos profesores de todos los departamentos del Reino Aftasí han hecho posible que una V Semana de las Artes se haya realizado con éxito, con una proyección en la ciudad que está dejando huella y poniendo en valor la imagen del Reino como Factoría de Arte.

¡Vamos a por la VI Semana de las Artes!

(Texto: Lourdes Santos, Jefa de Estudios)