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Comienza nuestra visita en el encuentro con José Luis Hinchado a los pies de "La maternidad", una de sus esculturas en hierro, en la plaza principal de Alcazaba. Un largo paseo a pie, que nos saca del pueblo y nos conduce a un largo camino por las vegas del Guadiana con nuestros alumnos.

Disfrutando del inesperado encuentro con la naturaleza y una conversación con José Luís, que nos va introduciendo en su pensamiento sobre la vida, y el arte. Nos habla de la dureza de la existencia del artista que intenta subsistir de su oficio, más aún con la mayor incomprensión que la sociedad en general brinda a los escultores.
Una lucha por la supervivencia , una lucha por la creación , sus palabras se sienten sinceras, pero adquieren un regusto amargo, cuando nos habla de la falta de apoyos… la creación escultórica no es bien tratada.

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Nos acercamos por fin a su estudio, pasamos al jardín que rodea el recinto , nos adentramos en un ecosistema de árboles y plantas que abrazan y protegen la casa -estudio del mundo exterior, dando un aire de misterio al recinto. una especie de jardín inglés de aspecto selvático que guarda en su interior algunas de sus obras diseminadas por el suelo; van apareciendo como extraños habitantes: cabezas de piedra de gran peso y tamaño, como esculturas erguidas de porte geométrico una simbiosis entre el hierro , el mármol , la piedra y la vegetación que pareciera llevaban en ese encuentro desde siglos atrás. Él nos invita a rodear , escudriñar desde todos los puntos de vista, acariciar sus obras.

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Decenas de manos de nuestros alumnos y alumnas tocan todo queriendo experimentar las sensaciones que nos cuenta con sus palabras. Cientos de miradas se reparten por el lugar observando con curiosidad a través de las ventanas los lugares íntimos, su mesa de madera con lo que parece ser proyectos de esculturas, libros antiguos, una lamparita encendida.
Nos acerca a su taller, almacén de extraños y caros aparatos con los que se trabaja con dureza inusitada la piedra, una grua, una radial, cincel neumático y por fin la piedra , las piedras, cientos de fragmentos de todos los tamaños, piedras de mármol y granitos de todos los colores, blanco inmaculado, rosáceo, gris oscuro … de diversos lugares del mundo: de Italia, de Portugal, del norte de España.
Nos lleva a su mesa de trabajo y se hace el silencio entre los alumnos , como cuando se asiste a un culto religioso. El artista nos muestra como se talla la piedra , los jóvenes quieren probar, los profesores queremos probar y probamos, difícil realizar lo que según sus palabras, “no es trabajar una piedra para transformarla en algo, sino sacar de su interior aquello que ya estaba ahí“.